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Marcelo Grosso: diseño gráfico, música latina y vinilos.

El primer disco que compré de Grosso Records fue el de «Mambo Calypso». Siempre voy buscando discos de orquestas y mambo pero este además tenía una maravillosa portada, una selección de canciones muy interesantes y un Bandcamp por el que navegar y descubrir un montón de referencias de sonidos afrolatinos.
Marcelo, además de diseñador gráfico y pinchadiscos es el responsable de este sello afincado en Madrid.

Marcelo, aunque llevas muchos años en Madrid, eres argentino. Cuéntanos ¿cómo acabas en España?
Me vine de Argentina en el año 89, yo estaba estudiando y aquello se puso muy complicado y me vine con la que era mi pareja entonces para acá.

¿Allí ya hacías cosas relacionadas con la música?
Tocaba la batería en un grupo de afterpunk. Mis hermanos son músicos también, así que la música siempre estuvo en mi casa.

¿A qué te dedicas fuera de Grosso?
Soy diseñador gráfico, músico, cocinero y argentino a tiempo parcial.

¿Cómo decides emprender este proyecto de Grosso Records?
La verdad es que me animó Iñigo Munster. Veníamos trabajando juntos de hacía mucho tiempo. Yo pinchaba en Malasaña, en el Louie Louie y por el año 99 hicimos la primera fiesta con música así lounge y empecé a poner boogaloo, que en aquel momento no era tan conocido; había algunos discos que había sacado Discos Manzana, un sello canario que tenía una tienda aquí en la Plaza del Carmen y resultó que esos recopilatorios de boogaloo los hizo Julián Sanz, el bajista de La Fundación y otras bandas en las que estuvo con Javier Corcobado (con el que sigue tocando). Hicimos algunos trabajos juntos, como unos vídeos para un espectáculo que tenemos sobre Goya de música y arte. A partir de ahí empezó a tomar fuerza la cosa y hablamos con Iñigo el tema de editar. Esa semilla luego se convertiría en Vampisoul. De hecho el nombre es de una película que vimos juntos de «Vampiros en la Habana», cuyo director, Juan Padrón ha fallecido recientemente.
Iñigo siguió con eso y yo le ayudé con algunas portadas y cosas por el estilo. Total, que hace unos años me dijo que por qué no me metía de lleno con esto, coincidió que yo trabajaba para El Mundo como diseñador gráfico freelance y en ese momento me había quedado sin curro y me lancé.

¿Cómo es el proceso desde la selección de temas hasta la edición del vinilo?
Primero hay que buscar un concepto. En el caso de los recopilatorios (se explica en la parte de atrás del vinilo) la idea era una especie de viaje sonoro por distintas músicas del Caribe (en el sentido amplio, porque también hay música de Nueva Orleans). Se trata de dar una visión de lo que es la raíz africana en la música latinoamericana. Hay calypsos, cumbias, guarachas…
Hago la selección en base a eso y con algunos criterios que tengan que ver con el oído Occidental para que sea un armado que puedas poner el disco por un lado y luego por el otro y tenga una coherencia.
Trato de buscar los discos, que en la mayor parte de lo posible son vinilos, pero que a veces es complicado porque el disco original está muy deteriorado y hay que tirar de copias en cd. Ya sé que a los puristas este tipo de cosas no les gustan pero a mi lo que me interesa realmente es divulgar la música.
Luego esto yo se lo doy a los ingenieros de sonido que hacen los máster, bien a Sergio Delgado que además hace muchas cosas para gente del flamenco, bien a Ángel Álvarez que también es muy reconocido; que además de ser amigos también trabajan para Munster.
Yo hago el diseño gráfico.
Después se manda a la fábrica, y también es una cosa muy familiar, porque yo, entre todas las cosas que hago también llevo Munster Vinyl una empresa de prensar vinilos, que hacemos prensado para distintos sellos o grupos como Los Planetas, Joe Crepúsculo, Fuerza Nueva o sellos como Soundflat Records en Alemania, Monster Zero y Bachelor Records de Austria, Jabalina, etc.
Y ya con eso estarían los disquitos.

Año 2003, fiesta de Vampisoul con Armando Peraza

¿Por qué has decidido recopilar música antigua?
Mastretta dijo algo como que aunque estaba al tanto de la música actual, tenía la sensación de que tenía un montón de cosas que escuchar primero. Y a mí me pasa algo parecido.
A mí la música latina siempre me gustó. Las primeras cosas que compré fueron discos de Fania, allá por el año 78 en Argentina, que era bastante complicado porque estaba la dictadura y era algo raro de escuchar y de conseguir.
Mas allá de que allí siempre se han escuchado ritmos latinos y en mi casa también.
Yo trabajo con música anterior al año 62 por muchas razones pero sobretodo porque creo que hasta esa época era realmente el potencial de la música latina. A pesar de los conflictos políticos y de la situación económica de los países todavía la música se fusionaba por toda América Latina y había prensas de discos, la gente los compraba y había una industria, que luego se iría al carajo.
Lo que me atrae de la música de raíces es que la veo más sincera, sin poses y una cosa popular.

Siendo material antiguo, muchos discos serán incluso de pizarra.
Algunos sí. Hay una cumbia que me encanta, que salió en el primero de los recopilatorios y está sacado de un disco de pizarra.
Muchas de las cosas son complicadas de conseguir en otros formatos.

¿Cómo es editar música antigua respecto al tema de derechos? o como ya tiene tantos años ¿han prescrito y son ya de dominio público?
Es material (las grabaciones) de dominio público que remasterizamos , pero el fonograma, la grabación, no los derechos de autor, son cosas distintas y todo pasa por SGAE, incluidos estos discos.
Casi todos los discos con los que trabajo son anteriores al año 62. Antes era diferente pero recientemente la ley se ha modificado, especialmente por la presión de las discográficas o músicos como Cliff Richards porque por ejemplo algunos discos de los Rolling Stones, incluso de los Beatles, por tiempo ya pasarían a ser de dominio público.

En los discos haces mención a Zombie Club, a parte del mítico Cabaret de la Habana, ¿qué es en realidad relacionado con Grosso?
Es una apropiación indebida (risas). También creo que había un Zombie Club en Los Ángeles en los años 30-40, que tuvo mucho que ver con lo que luego sería el tiki y el mundo de la exótica.

¿Te gusta la música exótica?
Sí, yo empecé poniendo ese tipo de música en el 98 o por ahí en el Louie Louie.
Aunque yo en realidad escucho de todo, desde música del Renacimiento hasta los Guaracheros de Oriente, que estaban sonando ahora.

Oye pues molaría que hicieras algún recopilatorio tipo «Cosas exóticas de la música Exótica».
Algo tengo planeado. Estoy pensando algo relacionado con las religiones africanas, santería, vudú, etc respecto a la implicación de la música, o mejor dicho, la influencia de estos cultos en determinados estilos musicales.

Volvamos a Zombie Club.
Pues Zombie Club era uno de los muchos puticlubs de la mafia norteamericana en la Habana. Me gustó por el nombre y por el logo, el personaje que aparece. Mi amigo Pablo Yglesias, que también trabaja mucho con Iñigo y Vampisoul, es americano y también ha compilado cosas de cumbia, y con el que a veces hago recopilatorios me decía que no lo usara porque esa imagen de «negro bembón» era una onda muy mainstream y a la vez estaba muy mal visto por las connotaciones racistas; pero yo no lo veía así.
Así que para acotar estos recopilatorios y que fuera todo una serie, una especie de crucero sónico por la música del Caribe y Nueva Orleans decidí reunirlos bajo el nombre de «Zombie Club presenta».

A mi me recuerdan un poco a los recopilatorios de «International Vicious Society», que bajo ese nombre recopilan unos sonidos concretos.
Sí, los conozco, somos amigos de hace muchos años.

En su momento te pregunté por el diseño y me dijiste que era de una etiqueta de ron, un pajarito me ha soplado que lo haces tú.
El de «Come to Caribbean» era de una publicidad de un ron dominicano que no se fabrica, pero el resto los he hecho yo, aunque está todo un poco mezclado, el de «Mambo Calypso» es un folleto de un hotel de los 50 y el de «Calypso Guapachá» es una ilustración de Crixtina.
Las portadas de los discos tienen diferentes estéticas, las de los recopilatorios tienen una onda más gráfica, más de ilustración; pero por ejemplo los de Benny Moré y Arsenio tienen otro tratamiento con su foto (que al final es la que está en casi todos sitios porque no hay muchas imágenes de ellos, bueno, menos Gladys Palmera, que es coleccionista y tiene de todo) y trato de, con la tipografía, darle un aire distinto
Hacer las portadas me da tanto gusto como hacer la selección de los discos.

Porque tú además de diseñador ¿eres seguidor del diseño gráfico? ¿hay algún artista actual que te guste especialmente?
Álvaro de Fly Factory, me gusta mucho lo que hace y me gusta seguir lo que hace, pero en general no sigo mucho el tema del diseño gráfico. Siempre fue una cosa que me gustó pero yo vine de Argentina habiendo estudiado Filosofía y entro a trabajar en una agencia de publicidad como mensajero y como no me gustaba me empecé a interesar por ayudar a un compañero que era el director de arte y de ahí dije -oye pues yo puedo usar un ordenador para hacer esto- y empecé a trabajar en el 91 con los Macs y el primer Photoshop; así que siempre me ha interesado pero a la vez me he mantenido un poco a parte porque el ambiente de la publicidad sentía que no iba conmigo.
Aitor Méndez, que era un compañero de la época me influyó mucho en su manera de ver el diseño, pero seguir como tal no sigo mucho, aunque sea diseñador también hago más cosas como los discos o unos documentales que he hecho sobre música cubana en Cuba (hice una película que está en Youtube).

¿»Rumberos» verdad?
Sí.
Así que el diseño gráfico me gusta pero a no ser que seas una persona con cierto renombre, es una profesión que para poder vivir de ello hay que hacer muchos encargos que no te gustan. Yo tengo claro que vine a buscarme la vida, no tenía intención de hacerme un nombre y que a quien le gustara mi trabajo lo comprara y a quien no pues nada.
Qué mas quisiera yo que hacer el diseño que me diera la gana y poder vivir de ello, por eso hago las portadas de los recopilatorios, porque así me desquito y hago lo que me da la gana.
En los 90 sí estuve haciendo diseños de cartelería para algunas salas de conciertos como Revolver, o el Louie Louie y molaba, porque era gente que te respetaba y le gustaba lo que hacías, pero para poder vivir de ello era imposible mientras que si haces una campaña de publicidad para un cliente o un diario, como yo hacía para El Mundo, es otra cosa.

Bueno yo me refería más bien porque así como en la cultura tiki hay un par de diseñadores o ilustradores característicos como Shag, Yaniger, etc, si tenías algún referente.
Bueno, Shag, Yaniger, Jim Flora, todos esos por supuesto me gustan. Tenemos varios libros. De hecho el estilo que tiene Crixtina (mi compañera) está influenciado por Shag.

Hace unos años, calculo que sería por el 2007 o así, Shag vino a Madrid Comics a presentar una exposición y yo le entrevisté para un blog que tenía entonces «Suspicious Mind«. En aquella época no era tan conocido y le eché morro y le pedí que me pintara algo, y me lo hizo, así que tengo un dibujo personalizado de Shag, que vende sus cuadros en la Fiambrera.
Los chicos de la Fiambrera, que también los conozco, hacen cosas muy buenas.

Marcelo con Dr. Alderete

Tienen muy buen gusto. Y han sabido cubrir un nicho muy interesante. Vamos, si me llegan a decir hace 20 años que iba a haber una galería en Malasaña a la que pudieras ir y comprar láminas de artistas que te gusten como por ejemplo las de Roberto Argüelles (al que por cierto le di un coñazo tremendo para que se animara a hacer prints y llevarlos allí) hubiera dicho -eso no va a funcionar-. Ja! vaya ojo el mío.
Bueno es que tampoco había un lugar donde comprar arte, si acaso alguna cosa que traía Eloy de Madrid Cómics, o pedirlo por Internet.

Iván de Chopper Monster tenía alguna cosa, sobre todo de Álvaro Fly Factory.
Sí, pero cosas sueltas, no un lugar concreto donde pudieras ir a buscar. Ahora por ejemplo si quieres algo de Yaniger solo tienes que ir ahí y son bien bonitos. Encima Yaniger es un tío muy simpático (le gustaron mucho las catrinas que hace Cris).
Shag es que está a otro nivel.
En su momento, cuando vino a Madrid Cómics a la exposición que comentas, Cris le compró la serigrafía de los pajaritos. Lo seguimos desde hace mucho tiempo. A mi me encanta, lo que pasa que hubo un momento que saturó.

A mi me da igual que esté de moda y que cualquiera tenga en su casa un Shag, me encanta lo que hace y eso no va a cambiar. Cosa que hace cosa que pienso -que bonito!-. Ahora ha hecho para el aniversario del Enchanted Tiki Room de Disney una imagen que es una maravilla.
Nosotros tenemos un diseño que hizo del 50 aniversario de la Pantera Rosa. Tenemos el libro de los cócteles y alguno más porque a Cris le gusta mucho.

Con Crixtina también me gustaría hablar porque me gusta mucho su estilo y además tiene una serie de artistas latinos con Xavier Cugat, Machito, Benny Moré y Cachao, entre otros, que me tiene loca. Curiosamente estos 3 tienen su disco en Grosso. ¿Es una casualidad?
También tiene una serie de «Leyendas del rock & roll» con Little Richard, Fats Domino… y a partir de ahí le dije -¿por qué no haces una serie con músicos latinos?- y ya.
Para la portada del disco de Arsenio de Grosso, hizo una versión con uno de sus dibujos, pero al final lo descartamos porque quise darle otro aspecto, con más importancia de las tipografías… no quería que por ser una ilustración pudiera interpretarse como algo más infantil o «no seria» porque el target al que apunta no va por esa onda. Una cosa son los recopilatorios del Zombie Club donde las portadas son más desenfadadas porque la intención es otra y el público también; pero en el caso de Arsenio Rodríguez es un icono serio dentro de la gente conocedora de la música latina y pensé que igual no quedaría bien del todo. Y lo mismo con Benny Moré, que Cristina también tiene un dibujo de esa serie pero pasaba como con Arsenio.
A mi me parecía que quedaba bonito, yo me lo hubiera comprado igual porque sé quién es Benny Moré o Arsenio pero hay gente que al verlo podían pensar que era alguna coña.
Otra cosa hubiera sido por ejemplo Cugat. Que es otro de los que aparecía en esa serie y sí podría cuadrar.

Claro es que Cugat era el primero que le encantaban las caricaturas, reirse de sí mismo, el número que hacía con el peluquín, la canción de «Cugat dónde esta tu sombrero»…
Sí, es un personaje desenfadado, que si te gusta, habrás visto el documental «Sexo, maracas y chihuahuas».

Sí, lo he visto sí, buenísimo. Super recomendable.
Cugat era muy listo.

Y con mucho talento, cuando hablé con Marciano Pizarro me dijo que Cugat podía tener perfectamente 300 discos solo en pizarra más otros tantos en vinilo.
Sí, de Cugat hay mucho, yo tengo muchas cosas suyas. Al tipo le fue muy bien. A mi no es lo que más me gusta la verdad, pero sí que hay cosas puntuales que me gustan mucho. He metido un par de temas de Cugat en el de Machito (Machito cantó con Cugat).

Ahora mismo Grosso cuenta con 15 títulos. ¿Cuál es tu próximo proyecto?
Tenía en mente lo que hemos hablado de Exótica, algo de cumbia (aunque ahora mismo hay tanto de cumbia que quizá lo aparque de momento), y luego tengo cosas de autores no tan conocidos por el público general pero que merecen mucho la pena y me gustaría sacar en dobles. Lo que pasa que el doble es un producto más difícil de dar salida.
Pero no lo hago por eso, en realidad uno no vive de esto, puede ayudar pero en realidad son más problemas que otra cosa, lo hago porque me gusta.

Vaya, pero en general funciona bien ¿no?
Sí bueno, el de Arsenio Rodríguez por ejemplo voló, está agotado.

¿Se agotó?
Sí, pero hace ya tiempo. Igual con suerte encuentras alguna copia desperdigada por ahí pero yo no tengo en casa ninguna copia ni en la distribuidora.
Y después, los recopilatorios de Zombie Club también están agotados, «Welcome to The Caribbean», «Limbo» y «Mambo & Calypso» no queda nada.
De los «Afro Cuban roots of Boogaloo» me quedan muy pocas copias.
El que me está resultando más difícil de vender es curiosamente el de Machito.

¡No me digas! Pues yo se lo vi un día a Ivan de Chopper Monster y me quedé con la cosa; cuando volví a por él ya lo había vendido y no ha vuelto a traerlo.
Sí, es que iba a llevarle copias pero justo vino la movida esta del COVID.

Pinchando en Chopper Monster

¿De cuánto son las tiradas?
Depende, al principio hacía de 500, y en general es lo que hago, pero de Machito, Cachao y de Benny Moré hice mil.

¿Lo mueves tú o tienes a alguien que te ayude con la distribución?
Casi todo lo muevo yo y luego está el Bandcamp que funciona bastante bien. Y también distribuye Forever Changes, que ellos además ponen discos en distribución en el Norte de Europa en EEUU…

De la música latina me gusta diferenciar una primera ola con: Xavier Cugat, Pérez Prado, hermanos Lecuona y otras orquestas, y una segunda ola posterior con Fania all stars, aunque a algunos artistas les pillaron ambas épocas como Machito. Y luego ya después vino el boogaloo. Tú que eres el entendido ¿podrías hacer una cronología más concreta y poner un poco de orden?
Yo lo veo diferente, por ejemplo, Arsenio Rodríguez tiene grabaciones de los años 30-40 y 50, hasta más o menos el 68, primero en conjuntos (que eran anteriores e inicialmente eran tríos o cuartetos, o septetos y en el caso de Cuba no se usaban congas). Es Arsenio Rodríguez el que introduce la conga como instrumento en los conjuntos, que antes no se utilizaban básicamente por prejuicios, porque la conga es un instrumento originalmente africano y estaba mal visto.
Después de esto (de las agrupaciones tipo conjunto como los Guaracheros de Oriente) es cuando ya vienen las orquestas y grandes orquestas tanto en Cuba como Estados Unidos. Luego es el boogaloo sobre el año 68 más o menos y a partir de ahí ya toma el relevo Fania. Todos estos antecedentes es lo que hemos metido con Pablo Yglesias (que sí que es un estudioso de la música latina) en los recopilatorios de «Roots of Salsa», en los que se incluyen unos textos explicando todo la evolución de los sonidos latinos.
Muchas versiones de estas canciones originarias luego se hicieron orquestadas y con el espíritu de lo que luego fue la salsa, pero eran una manera de volver a las raíces para la juventud de los años 70, al contrario que el boogaloo que sí buscaba la aceptación y la unión con la música de la juventud norteamericana del momento más cercana al soul. Esta vuelta a los orígenes es lo que aprovecha Fania para marcar una identidad latina muy clara. Esto sería más adelante porque de alguna manera todos los artistas latinos hicieron algo de boogaloo: Machito, Tito Puente…aunque no fuera lo que más les gustará, a ellos lo que realmente les motivaba era hacer música tradicional cubana o puerto riqueña.

Portadas de los recopilatorios de Salsa

¿Qué es lo que mas te gusta de estas épocas? (a mi por ejemplo lo que más me gusta son las orquestas, porque la época Fania a tope de vientos la detesto).
Yo al contrario, me gusta la salsa dura y Fania. Pero en realidad me gusta todo porque no habría Fania sin estas cosas anteriores, incluidas las orquestas. Es verdad que en Fania los vientos son más agresivos pero por ejemplo la orquesta de Benny Moré ya incluía mucho sonido de vientos.
Machito y Cugat también le dieron mucha importancia pero en esa época había un interés por un despliegue escénico.

Yo es que soy canaria, y me he comido muchos carnavales con Celia Cruz sonando en bucle, mucho merengue y todas estas canciones de vientos estrepitosos y solos instrumentales interminables, que entiendo que son para que la gente baile y disfrute la canción pero que a mi se me atragantaron y acabé cogiéndole manía. Por eso prefiero las orquestas, que es todo mucho más armónico, con sus letras picaronas y ritmos como el mambo o el cha cha chá.
Esto lo he hablado muchas veces con Daniel Acirón, de «Espirítu de Rock & Roll», ahora menos, pero hace 20-25 años atrás, con los primeros éxitos de Juan Luis Guerra, en los ambientes que nosotros nos solemos mover, eso siempre se había visto como una música muy hortera. Así que si algo bueno ha traído el recuperar el boogaloo (es el único mérito que le veo) es, que desde el punto de vista musical, es muy asequible a un oído de clase media occidental de finales del S.XX principios del XXI. Y a partir de ahí ha servido como trampolín para que mucha gente se empezara a interesar por una música latina que hace un tiempo atrás se hubiera considerado una horterada; y en eso entra Fania. Esa percepción está cambiando. En los 90 además con el auge del turismo en el Caribe, aquello de «Curro se va al Caribe», mucha gente empezó a ir a Cuba y descubrir sus sonidos, que no son la salsa tradicional americana y la gente fue prestando más atención, y con artistas como Ry Cooder, Compay Segundo (gracias a Víctor Coyote y Santiago Auserón después que han trabajado mucho con él y son prácticamente los pioneros de impulsar la música latina en España).

Ahora hay bastante movimiento en lo que respecta a pinchadiscos de discos antiguos, como ACME, Bayle… ¿sueles pinchar? ¿estas en algún colectivo?
Sí, yo pincho también aunque de un tiempo a esta parte menos porque ya no vivo en el Centro e ir cargado hasta allí con los discos es muy laborioso y económicamente no es rentable, es más una cuestión personal porque te apetezca y quieras que la gente conozca lo que pones y se lo pasan bien con los discos.
A los chicos de ACME los conozco desde hace tiempo. A ellos les gustan mis discos. Eloy es fanático del Trío Matamoros y de Benny Moré. Don Otto ha estado en Cuba mucho tiempo y también le gusta mucho Benny Moré.
Javi «Coloso» (de Bayle) y yo también nos conocemos de hace muchos años. La primera fiesta de Vampisoul que se hizo en Siroco allá por el año 2001-2002 pinchamos juntos allí. También hemos coincidido en varias ocasiones más pinchando.
Con Iñigo hemos pinchado en las fiestas de Munster y no solo aquí también estuvimos en Holanda, Portugal y antes del verano pinchamos con Fernando Roqueta en el Café Berlín dentro del ciclo de salsa que estaban organizando con Johan Cañandonga de la Parcería, que son gente que se mueve por los clubs de la Salsa, más por Tabacalera y la Latina.
Ahora en mayo íbamos a haber hecho un evento muy chulo con un coleccionista colombiano que venía y Paola Valdivieso (Loa Malbec) pero con el coronavirus tuvo que cancelarse.
Así que siempre que me llaman para pinchar, voy. Me gusta, me gusta pinchar pero también descubrir cosas nuevas a la gente, incluso incomodar, bueno, no es incomodar, es más bien empujar a la gente a que escuche otro tipo de cosas. A veces, cuando estoy en ambientes, más cercanos al rock & roll, me da por poner una salsa pura, para ver la reacción de la gente y a veces, el que menos sospecha se viene arriba, y eso me encanta.
Respecto a los colectivos, prefiero ir más por libre porque ahora mismo tampoco quiero tener más compromisos, si surge una pinchada y me cuadra pues sí, pero no quiero vincularme a nada.

Has mencionado a Javier de Frutos (Coloso de roda) y justo quería preguntarte por él ya que es otro caso de persona que recopila canciones antiguas muchas con ritmos latinos y las edita en sus recopilatorios «Pícaro» ¿tenéis alguna relación?
Claro, comemos de vez en cuando juntos, que nos invita a comer cocido con sus garbanzos de Segovia. Le hice la web de Bayle tiempo atrás. Intercambiamos material, alguna vez me ha dejado un plato para pinchar.

Que guay, es muy bonito que haya buena relación en Madrid entre gente con gustos parecidos, porque a veces con estas cosas puede generarse rivalidad.
Para nada. Tenemos muy buena onda, somos amigos desde hace tiempo.

Javier es otro que tengo que entrevistar porque debe tener cada joya…y pizarras.
Pizarras no tanto, a él lo que le gusta son los singles, singles curiosos. Tiene cosas muy chulas ¡y muchas! Te va a encantar porque es todo un señor.

Yo creo que todos los que escuchamos este tipo de música somos un poco «señores». Yo ahora ya sí soy una señora, pero vamos que he sido así toda mi vida.
Yo al revés, soy joven, lo que pasa es que tengo muchos años. Me pasó hace poco, que coincidí con Borja de Los Bengala y hablando de una portada me dice -ah ¿tú eres Marcelo? pensé que eres más joven-.

Es que a la gente que le gusta la música, aunque para algunas cosas pueda ser muy tradicional, suele mantenerse joven, la música te mantiene joven.
Exacto, la música es el mejor antídoto contra la vejez.

A todos los que estáis reeditando discos siempre os digo que habría que hacer alguna recopilación de los Lecuona Cuban Boys y Bonet de San Pedro.
Pues mira es uno de los proyectos que tengo duda de si se vendería, porque hay que hacer como mínimo 300. Bueno ahora la verdad que hay más oportunidades que antes para editar algo a buen precio.
Los Lecuona podría ser una buena opción porque su público es mucho más amplio y tanto Javier Coloso como los Hermanos Pizarro le dan muchísima ola.

Cuando hablé con Marciano Pizarro ya le dije que le comentara a Javier la posibilidad de editar a los Lecuona, pero me dijo que Javier es más sixtie, más mod, y tal vez este rollo más latino no le cuadrase, pero sí tú dices que lo tienes en mente, yo te lo compro la primera.
Sería genial para hacer un proyecto juntos con los Pizarro.

Claaro, ellos material tienen para aburrir.

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